Las conclusiones clave incluyeron cómo alcanzar a los Low TV Viewers, el papel cambiante del contenido por encima del medio y el poder de la medición cross-media real.
En el Inspirational 2025 de IAB Spain, Vicente García, responsable del mercado español en FLUZO, compartió mesa con Esther Balbací (Publiespaña) y Carlos García (ATRESMEDIA Publicidad) en un debate sobre Televisión Conectada moderado por Maribel Vivancos (WPP Media Spain). La conversación daba para mucho más de lo que el tiempo permitió, así que aquí van las claves... y alguna reflexión extra.
La televisión lineal sigue siendo la campeona indiscutible del alcance masivo. Pero hay un matiz importante: para conectar con los Low TV Viewers sin saturar a quienes ya están hiperexpuestos, necesitamos orquestar un media mix inteligente. No se trata de abandonar lo que funciona, sino de amplificar con precisión.
Tenemos que grabarnos esto a fuego: ser Low TV Viewer no es una categoría permanente. Los hábitos de consumo de los espectadores mutan constantemente, al ritmo que marcan los contenidos y las plataformas. La audiencia no sigue al canal –o al medio– ciegamente; persigue historias, emociones, relevancia. Comprender esta fluidez es el primer paso para diseñar campañas cross-media que realmente conecten.
Hace tiempo que podemos cuantificar con rigor la contribución incremental de cada pieza del puzzle: TV, CTV, OTTs, YouTube, Spotify, cine, OOH y más. La medición independiente y single-source lleva ya años respondiendo a las preguntas que mantienen despiertos a anunciantes y agencias: alcance real, frecuencia óptima, solapamiento de audiencias... No son "santos griales", son herramientas tangibles.
El Fear of Finding Out (FOFO) es algo que vemos a diario en FLUZO. Es comprensible: el ecosistema publicitario se ha vuelto exponencialmente más complejo. Pero aquí va la paradoja: el mundo audiovisual nunca ha sido tan rico en posibilidades, y la medición cross-media nos ofrece claridad donde antes había intuición. Cuando dejamos que los datos hablen, todos ganan: marcas, agencias, medios y, sobre todo, las audiencias, que reciben mensajes más relevantes y de manera más inteligente.